COVID-19 pone en terapia intensiva y mata molinos de papeles para impresión, enfermos ya crónicos

15.12.20 La pandemia ha afectado muchos rubros de negocios, provocando millonarias pérdidas en todo el mundo en los que sobreviven y ya incontables cierres. Si el negocio estaba saludable antes, tiene mejores expectativas de sobrevida.

Unos pocos rubros se han visto beneficiados con ella, pero no son capaces de equilibrar ni cercanamente la balanza. La caída de los PIB esperada para 2020 pasa de los 2 dígitos en varios países.

Los papeles para impresión y escritura (P&W) se han visto afectados gravemente. Un segmento que venía cayendo en picada a partir de la digitalización de la sociedad y su sostenida reducción del consumo. Y ha arrastrado muchos cierres de molinos y cambios de grado de máquinas a otros tipos de papeles por años, en desesperadas medidas por nivelar la oferta con la demanda.

La tasa de reducción del consumo de este grado de papeles en el mundo ha sido cercana a un 14% los últimos 5 años a 2019, con datos de RISI presentados por Verso Paper. En Estados Unidos, desde 2008, el suministro de papeles para impresión y escritura cayó desde 28 millones de toneladas hasta 19 millones en 2015, según datos de Statista.com. Y varios millones más han caído hasta esta fecha.

Así, la visión de Bill Gates por los 2000 de las “oficinas sin papeles” se va haciendo realidad inexorablemente. La curva descendente de los papeles para impresión y escritura no para, un enfermo crónico cuya enfermedad degenerativa avanza rápidamente y ahora toca el COVID!!!.

Las implicancias del virus en la masa laboral mundial, en parte importante confinada en sus casas, redujo las actividades de oficinas en forma sustancial y hoy todavía es una indiscutible realidad. Y la corriente de papeles tramitando en oficinas se redujo sin compensaciones. Menos gente trabajando por un lado y por otro, haciéndolo en casa, sin necesidad de impresiones, prácticamente todo circulando vía digital.

Con menos actividades turísticas, artísticas y otras para ofrecer y centros grandes de comercio mayormente cerrados, la necesidad o posibilidad de publicitar ofertas por vía de impresos ya no es tal, y qué decir de la necesidad de entregar información impresa a la gente que circula, si ya no circula. Sin escuelas que consuman papeles. Sin trámites presenciales ni formualrios impresos que llenar. Muy grave.

Rápidamente el mundo pandemiado se dio cuenta que los enfermos graves y los más débiles no iban a pasar la prueba. Y así fue, ya vamos acercándonos a los dos millones a la tumba. En la industria papelera, también millones de toneladas menos, millones de dólares en pérdidas en varias empresas, insufrible.

Si bien Verso, una de las grandes estadounidenses en papeles para P&W venía pronunciando sus ajustes en producción ya antes de decretada la pandemia, con el molino Luke terminando su larga vida en 2019 (450.000 toneladas y 700 personas), este año la pandemia le mostró su lado más cruel. Forzó la decisión de cerrar además los molinos de Duluth, de 270.000 toneladas y Wisconsin Rapids, con 540.000 toneladas, con indudablemente golpes mortales. Estos dos cierres terminaron con cerca de 1.000 empleos.

SCA, la gigante sueca, anunció en agosto su decisión de cerrar su molino Ortviken en Suecia, sale de esa área de negocios para concentrarse en tissue y embalaje, afectando 800 personas.

Con ello dejan de producirse 756.000 toneladas de papeles P&W, como sin estucar de pulpa TMP, LWC y MWC.

La sueco-finlandesa Stora Enso anunció en septiembre el cierre de una máquina de papel en su molino de Hylte, Suecia, uno de los más grandes del mundo en papel periódico y aún en pie. El cierre recortará 235.000 toneladas y terminará con 140 empleos.

UPM, la gigante finlandesa, anunció para diciembre el cierre de su planta de papel gráfico en Kaipola. Con ello desaparecen del mercado 720.000 toneladas de papel P&W, entre ellos estucados, no estucados y papel periódico o prensa. Se afectarán 448 puestos de trabajo.

Así, este año de pandemia está matando alrededor de 3 millones de toneladas de papeles P&W y más de 2.000 empleos hasta el momento. Y deja al paciente crónico muy a mal traer, en terapia intensiva, con respirador y observación permanente. Se consultó a los especialistas y la opinión fue: “se esperan más muertes”.

Por: Humberto Torrejón
Analista-Consultor
Director de MUNDONOTICIA