España y el reciclaje “made in Europe”…llegará a asfixiar a su propia industria de reciclado de papel?

27.06.13 La nueva Ley de Residuos aprobada en 2011 ( Directiva de Residuos 2008/98/CE), conocida como  reciclaje “made in Europe”  introduce por vez primera en el continente y España por  tanto, mecanismos para priorizar el reciclaje dentro de la Unión Europea.

occ E l texto vigente desde 2012 actualiza el régimen jurídico de la producción y gestión de los residuos, delimitando las obligaciones de productores y gestores, y obliga a las administraciones públicas a elaborar planes y programas de prevención y de gestión de residuos en el ámbito de sus respectivas competencias. Además, se crea un marco legislativo común para que los fabricantes y responsables de la puesta en el mercado de los productos se involucren en la prevención y gestión de los residuos.

En su artículo 16.3 reza “Respecto a los residuos susceptibles de ser reciclados, las administraciones públicas podrán articular con carácter temporal, mecanismos que prioricen su reciclado dentro de la Unión Europea, cuando esté justificado por razones medioambientales.” Mientras  su nueva disposición adicional 16 ava señala que “Los productores u otros poseedores iniciales de residuos reciclables podrán priorizar que su tratamiento completo se realice dentro de la Unión Europea con el fin de evitar el impacto ambiental de su transporte fuera de ella, de conformidad con la normativa aplicable.”

 

Con esta ley la Comunidad Europea calcula que se podrían crear 400.000 nuevo empleos “verdes” comunitarios.  Municipios y mancomunidades de municipios españoles comienzan  a sumarse  para dar cumplimiento a esta ley.

Sin embargo, según Humberto Torrejón, analista y editor de MUNDOPAPELERO, esta iniciativa es de lenta implementación y difícil búsqueda de equilibrio, por un lado, por los contratos a largo plazo de importación y exportación de fibra y la estructura propia de la industria papelera en cuanto a grados de papel en producción. Por otro lado, el punto más importante, es que las fibras recuperadas hoy son un commodity a nivel mundial. Y fijar un destino común y obligado (o muy preferente) para una fuente de recogida local puede tender a conducir precios no necesariamente competitivos  con la realidad del mercado internacional (precios burbuja) que podrían en algún momento dejar cazada su industria con valores muy dependientes de factores internos del mercado.

Europa  occidental ha vivido años difíciles en su industria papelera, con una pérdida de competitividad global y un desarrollo actual muy apoyado en mercados de nichos. Sus industrias líderes con base en Finlandia y Suecia, como UPM y Stora Enso, han tenido que salir a buscar oxígeno en desarrollos fuera de la Comunidad. Incluso lo hizo la líder española ENCE, en su fallida incursión por Uruguay.

la industrias españolas reclaman hoy por la pérdida adicional de competitividad frente  a la industria norteamericana que representa el costo del gas natural .  Y quizás podría arriesgarse una pérdida de competitividad adicional al  cerrar la industria del reciclado, que exporta a China gran parte de su producción.

La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL) afirma que hay muy buenas razones para esta ley:

1.    Potenciar la industria recicladora europea.
2.    Creación de empleo verde en Europa.
3.    Reducción de las emisiones asociadas al transporte de los residuos.
4.    Garantía de que el reciclaje cumple las exigencias medioambientales europeas.
5.    Creación de riqueza allí donde se ha hecho el esfuerzo y las inversiones para recuperar los residuos.
6.    Mayor transparencia y control en el proceso de reciclaje, que redundará en una mayor confianza del consumidor.

David Barrio, director de Reciclado de ASPAPEL responde así a las inquietudes formuladas por MUNDOPAPELERO:

A la fecha, ¿cuántos municipios se han sumado a la iniciativa en total?

“Por nuestro http://espfarmacia.com trabajo en la promoción de la recogida y el reciclaje, tenemos relación con muchos municipios y, aunque no estamos realizando un seguimiento detallado de este tipo de iniciativas, sí nos va llegando información de casos como el del Ayuntamiento de Fuenlabrada o la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental (N.de la R.: 11 Municipios).

Estos casos pueden considerarse pioneros, pero sin duda están marcando un camino que seguirán muchos otros en los próximos meses. No olvidemos que la nueva legislación es relativamente reciente y los cambios que incorpora irán introduciéndose paulatinamente.

El reciclaje “made in Europe” abre una nueva vía de mejora en el ámbito de la recogida de residuos para su reciclaje, que sin duda resultará de especial interés para aquellas entidades locales que ya han alcanzado un importante nivel de excelencia en el funcionamiento de sus sistemas de recogida y, no obstante, quieren seguir mejorando”.

En 2012 el 71% de las exportaciones españolas de papel recuperado fueron a Asia. Considerando que el consumo de papel no aumenta mayormente en Europa y sí fuera de la región… ¿no hay peligro de estrangular esa industria? 

” Lo que sí está estrangulando el mercado es el errático comportamiento de las importaciones que realizan los países asiáticos, que aparecen y desaparecen en los mercados mundiales causando incluso problemas de desabastecimiento. En España, en 2012 se recogieron 4,6 millones de toneladas de papel para reciclar y la industria papelera española recicló 5,1 millones de toneladas de papel usado.

De manera que somos ligeramente deficitarios: reciclamos más de lo que recogemos.  Las exportaciones de papel para reciclar, que ascendieron a 710.000 toneladas y se dirigieron fundamentalmente a Asia, obligaron por lo tanto a importar una cantidad adicional equivalente de papel recogido en otros países. Así en pasado año, España tuvo que importar 1,2 millones de toneladas de papel para reciclar. Por lo tanto, es nuestra propia industria, nuestro mercado interior el que se ve estrangulado.

La idea del reciclaje “made in Europe” busca la eficiencia económica y medioambiental y parte de la idea de que el reciclaje de los residuos se realice -en la medida de lo posible- cerca del lugar donde se han recogido, evitando los costes medioambientales y económicos de un transporte innecesario. Y en Europa y en España, esto sí es posible porque la capacidad de reciclaje de la industria papelera y la capacidad de los sistemas de recogida de papel para reciclar se han ideo desarrollando de manera armónica, buscando un equilibrio que garantizase un importante mercado interno para esta materia prima.

Actualmente el papel recogido para su reciclaje en Europa supone el 29% de la recogida mundial y el reciclaje europeo de papel asciende al 26% del reciclaje total en el mundo. Este ratio, sin embargo, está claramente desequilibrado en Norteamérica (24/14), que recicla mucho menos de lo que recoge, y en Asia (39/53), donde se realiza más de la mitad del reciclaje mundial pero no se han desarrollado paralelamente los sistemas de recogida.

Completando el proceso de reciclado de los residuos allí donde tanto los ciudadanos como  las administraciones públicas han hecho el esfuerzo y las inversiones necesarias para un funcionamiento eficiente de los sistemas de recogida, estamos creando empleo verde, valor añadido y en general riqueza como lógica recompensa a ese esfuerzo”. Concluye Barrio.

El tiempo dirá si el reciclaje “made in Europe” llega a ser lo que los legisladores comunitarios pretenden y en lo que España pone fuerte impulso hoy.

 

Prensa

MUNDOPAPELERO