Industriales forestales y papeleros argentinos se plantean nuevos desafíos en AFCP con flamante Presidente

14.12.2016 Claudio Terrés, recientemente elegido como nuevo titular de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel para el período 2016-2017, redactó una carta abierta a la comunidad de la industria de celulosa y papel argentina, con el propósito de definir con claridad cuáles son los principales desafíos que prevé encarar desde su nuevo rol.

terresSi bien hace muchos años que es parte de la comisión directiva de la AFCP, acompañando como vicepresidente la tarea desarrollada tanto por Rafael Gaviola como por Osvaldo Vassallo en la organización antes, ahora le tocó asumir la responsabilidad de la Presidencia. En parte de su carta Terrés plantea:

“Hace mucho tiempo que nuestro país no ve la instalación de una fábrica de escala internacional. Hemos realizado ampliaciones y aumentos de capacidad, e incorporamos nuevas tecnologías y automatizaciones. El sector tuvo una gran oportunidad de crecer, pero el país no supo aprovecharla. El caso Botnia marcó un antes y un después, y ésa es una pesada carga que deberemos alivianar entre todos, comenzando por transparentar la información de la actividad, de modo tal de recuperar la imagen y reputación perdidas. Hoy, disponemos públicamente de los datos de UPM (ex Botnia) que, durante los últimos años, el gobierno argentino no quiso mostrar, y son una realidad incontrastable. Hay que recuperar la verdad y, con ella, la confianza.

“También el consumo del papel fue y sigue siendo injustamente atacado, relacionándolo con la deforestación. No obstante que, desde hace muchos años, los árboles son 100% implantados con ese único fin, y no se talan bosques nativos para fabricar celulosa y papel. En nuestro país, además, se utiliza como fibra alternativa a la caña de azúcar, y fibras recicladas posconsumo en más del 40% de los papeles y cartones producidos.

“Sin dudas, esos son los mayores desafíos, pero otro objetivo será seguir muy de cerca las negociaciones internacionales, sabiendo que, en la actualidad, los altos costos internos (básicamente de energía, impuestos y transporte) nos restan competitividad y ponen en riesgo la continuidad de la operación y las fuentes de trabajo. Impulsaremos, entonces, una mayor articulación público-privada para recuperar competitividad, fortalecer los vínculos intraMercosur, a fin de preservarlos de las distorsiones emergentes de los desequilibrios macroeconómicos, y desarrollar políticas conjuntas de exportación a terceros países.

“En 2017, continuará el debate en el Congreso de la Nación de algunas leyes vinculadas al sector, como la de presupuestos mínimos para la industria, y la de envases posconsumo, por tantos años discutida y postergada a raíz de la falta de consensos. ”

“Seguiremos trabajando en equipo con toda la cadena de valor, desde la forestación (Afoa) hasta el papel y cartón transformado (Cial y Cafcco) e impreso (Faiga). Debemos seguir agregando valor a nuestros productos, para la cultura y la educación, los envases y embalajes, la higiene y la sanidad. El foco principal estará en el acompañamiento a la pequeña y mediana industria, sobre todo buscando incentivos y fuentes de financiamiento, como así también en simplificar la gestión por medio de los organismos de gobierno competentes. En ese sentido, la nueva ley Pyme es un gran paso.

Termina diciendo: “Sin dudas, la tarea es amplia, compleja y decisiva para un sector capital-intensivo, de mano de obra especializada, que integra una cadena de valor muy amplia y da trabajo a miles de familias argentinas.

La carta completa puede hallarse en el sitio de la AFCP –  http://www.afcp.org.ar/

 

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